Mostrando entradas con la etiqueta Capacitación y Desarrollo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Capacitación y Desarrollo. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de septiembre de 2007

Qué factores de crecimiento permiten desarrollar talentos

Fuente: Infobae Profesional (Argentina)
Link: http://management.infobaeprofesional.com/notas/50502-Que-factores-de-crecimiento-permiten-desarrollar-talentos.html
Autor: Cecilia Novoa
Fecha: 30 de Julio de 2007



Existen cuatro cualidades que son los elementos fundamentales del potencial y que un gerente o alto ejecutivo desearía ver en todos sus empleados destacados. Son factores que también se asocian con el desempeño sobresaliente y se aplican a través de diferentes posiciones de liderazgo

A través de exhaustivas entrevistas conductuales con una amplia variedad de gerentes, ejecutivos y no directivos, la consultora internacional Hay Group encontró que existen características que son vistas más a menudo en las personas de los niveles más altos de la empresa -es decir, aquellos cuyo potencial ya se ha alcanzado en cierto punto- que en niveles inferiores.


”Estos factores también se asocian con el desempeño sobresaliente y son muy aplicables a través de una gran variedad de posiciones de liderazgo. Sin embargo, una organización quizá quiera poner especial énfasis en uno u otro de estos factores de crecimiento, dependiendo del enfoque estratégico que tenga a largo plazo”, señala un informe de la consultora.

Así, estas características serían sumamente útiles tanto para identificar a las personas con alto potencial en las posiciones gerenciales, aquellas que garantizan la inversión extra en su desarrollo; como también para elegir empleados para promover.

Además, las cualidades en cuestión entran en juego cuando se trasladan personas a posiciones ejecutivas, si bien en este nivel son también importantes temas más específicos sobre el conocimiento y la experiencia.

En tanto, en los niveles inferiores de la organización, los factores de crecimiento pueden no ser significativos a los resultados de desempeño. Estas son cualidades que predicen la permanencia del poder y el crecimiento eventual, no necesariamente el alto desempeño a principios de una carrera profesional.

Los cuatro factores
1 - Pensar más allá de los límites
Esta característica comprende el cociente de inteligencia (IQ), y además lo que es más importante, una disposición para aplicar esa capacidad conceptual a las preguntas amplias, para hacer conexiones inesperadas pero útiles.

A su vez, es la manifestación temprana del pensamiento estratégico que necesitan los líderes para cubrir las necesidades de sus organizaciones. Aunque un nivel moderadamente alto de inteligencia es un requisito obvio para este factor de crecimiento, los niveles muy altos de inteligencia no parecen agregar valor adicional.

Lo que hace la diferencia es la disposición de las personas para mirar más allá de su posición y para hacer las conexiones necesarias entre su área y otras áreas, periféricamente relacionadas.

2 – Curiosidad y entusiasmo por aprender
“La curiosidad natural y el entusiasmo por aprender y adoptar nuevos retos pueden mostrarse al hacer preguntas que superan los límites de las normas aceptadas; mediante un deseo por adoptar diferentes y desafiantes asignaciones, aún cuando no representan una promoción; mediante la lectura extensa o diversa; o la asistencia a cursos no habituales”, apunta la investigación de Hay Group.

En este sentido, el deseo por aprender también ayuda a la persona a tomar una amplia y desafiante variedad de experiencias de carrera y aprovechar el desarrollo y oportunidades de educación.

No obstante, tanto esta característica como el pensamiento más allá de los límites no siempre se asocian con altos promedios en la etapa de formación universitaria.

3 – Empatia y entendimiento social
Este factor se refiere a la capacidad y deseo genuino de comprender a otros, de tomar no sólo su discusión explícita sino también el subtexto y el contexto, los motivos para sus respuestas y la perspectiva de la otra persona.

Así, la capacidad de ver a una persona en su totalidad –con las necesidades, antecedentes y personalidad que afectan sus respuestas- corrobora las aptitudes de influencias, así como muchas de las competencias de liderazgo como la colaboración y el trabajo en equipo; desarrollar, motivar e inspirar a otros; y las aptitudes de negociación, entre otras.

El trabajo destaca a su vez que “la comprensión innata de otras personas es una habilidad ejecutiva esencial y es difícil de adquirir. Después de todo, el liderazgo en su esencia, se trata de influenciar a otros”, y aconseja a los empresarios:“No se deje engañar por la simpatía o las técnicas de presentación refinadas. Estas pueden llevar a una persona inteligente muy lejos en su carrera pero, en cierto punto, no alcanzan”.

4. Equilibrio emocional
De acuerdo al informe de Hay Group, el equilibrio emocional es la característica más difícil para evaluar en un aspirante y quizás la más fácil en un empleado.

Esta cualidad incluye equilibrio, adaptabilidad emocional y optimismo realista. La pregunta aquí es: ¿cómo responden las personas cuando no han tenido tropiezos en su carrera o en su vida personal?

El optimismo realista y la estabilidad permiten a las personas recuperarse de la adversidad, para liderar en circunstancias estresantes y ayuda a mantener a otros motivados y positivos. Sin esta madurez los mejores programas de desarrollo de liderazgo tendrán poco efecto, ya que la persona no aprovechará la oportunidad para el crecimiento personal.

El equilibrio emocional también necesita evaluarse en relación con la edad de la persona -normalmente se espera que la madurez y perspectiva siga creciendo con la edad y no se puede aplicar a una persona de veinte años de edad el mismo patrón de madurez que a una de cincuenta.

Alto potencial: no menos de tres factores
“Una persona quizá sea fuerte en uno o dos factores y débil o con carencias en otros. En general, para considerar a una persona con alto potencial, tendríamos que ver los puntos fuertes reales en al menos tres de estos factores y ningún signo de advertencia en el restante”, destaca el trabajo.

Aunque estas características son rasgos relativamente duraderos, pueden cambiar con el transcurso del tiempo en respuesta a la experiencia. En este sentido, la organización puede hacer cosas que fomenten el desarrollo de estas cualidades o las obstaculicen.

Además, al entrenar o gerenciar el desarrollo de sus altos potenciales, la empresa debe reconsiderar y reevaluar los factores de crecimiento de año a año, como así también necesita implementar correctamente las rotaciones de posiciones para proporcionar la experiencia o los catalizadores que desarrollen a las personas, para que se conviertan en más de lo que ya son.

Así, sacar a un líder fuera de su zona de bienestar y pedirle que gerencie un área diferente del negocio, que inicie una nueva puesta en marcha o fusione dos negocios, le presentará desafíos que no pueden ser transmitidos por la motivación personal y las aptitudes técnicas solamente. Estos desafíos brindan la oportunidad de retroceder y aprender cómo liderar, no mediante sus esfuerzos, sino mediante los de los otros.

Al respecto, el trabajo destaca que “es importante que “las personas con alto potencial” aprendan cómo hacerlo en los inicios de sus carreras, entonces tendrán esta habilidad cuando alcancen una posición superior”.

Cecilia Novoa
cnovoa@infobae.com
©Infobaeprofesional.com
Puntos Importantes:

Existen características que son vistas más a menudo en las personas de los niveles más altos de la empresa que en posiciones inferiores.

Estos factores también se asocian con el desempeño sobresaliente y son muy aplicables a través de una gran variedad de posiciones de liderazgo.

Las características serían muy útiles tanto para identificar a las personas con alto potencial como también para elegir empleados para promover.

La empresa debe reconsiderar y reevaluar los factores de crecimiento de año a año, como así también necesita implementar correctamente las rotaciones.

¿Crecer con la empresa es siempre una buena idea?

Fuente: MateriaBiz.com (Argentina)
Link:http://www.materiabiz.com/mbz/entrepreneur/nota.vsp?tok=1189604940875&nid=32503
Autor: Luis J. Sanz (INCAE)


En general, creemos que el crecimiento de la empresa es lo mejor que puede ocurrir y apuntamos hacia allí los cañones de la estrategia. Sin embargo, mejor analizar cuidadosamente la situación antes de cometer un costoso error...

¿Cómo es posible que crecer no sea una buena noticia? Bueno, cuando la empresa destruye valor, y el crecimiento no la ayuda a dejar de hacerlo, más ventas sólo pueden significar una cosa: mayor destrucción de valor.

Por eso, crecer no siempre resulta conveniente. Más que una apología de lo pequeño, el argumento de este artículo es simple: una empresa debe crecer en la medida que eso signifique mayor creación de valor. Lo contrario es simplemente un desperdicio de los escasos recursos de que dispone la sociedad.

¿Por qué entonces muchas organizaciones se obsesionan con el crecimiento?

Detrás de esta tendencia se encuentra usualmente la esperanza que un mayor número de ventas será suficiente para resolver cualquier problema. Como si el crecimiento no trajera consigo sus propios contratiempos, o no demandara recursos adicionales.

Aun si la compañía cuenta con capacidad instalada sin utilizar, un aumento de las ventas tiende a demandar un mayor capital de trabajo. Sólo cuando el crecimiento permita alcanzar economías de escala (y, por tanto, mejorar la creación de valor) una compañía que destruye valor debería considerar aumentar sus ventas.

Ahora bien, ¿cómo se mide la creación de valor?

En los últimos años, se ha popularizado el indicador del valor económico agregado (EVA por sus siglas en inglés). Una de las principales contribuciones de EVA consiste en recordarle a la gerencia que los recursos de los accionistas (incluyendo las utilidades que han sido reinvertidas en la empresa) tienen un costo de oportunidad mayor a cero.

Si este costo no es reembolsado adecuadamente, incluso una empresa con utilidades puede estar destruyendo valor. Por supuesto, EVA también trae consigo una serie de ajustes para tratar de pasar de una medición del valor con base contable a una medición con base en el efectivo.

Las empresas que destruyen valor deben concentrarse, entonces, en mejorar su desempeño. Para lograrlo, probablemente deban invertir en mejorar a sus procesos, desarrollar nuevos productos, etc.

Pero para algunas compañías estas inversiones serán más sencillas que para otras, dependiendo de su generación interna de recursos.

El rango de acción es mucho más limitado cuando no se cuenta con los fondos necesarios. Y esto, usualmente, genera la necesidad de atraer nuevo capital, en momentos en lo que precisamente la situación de la compañía no es la mejor. Pero si no es posible financiar la reestructuración necesaria, entonces cerrar la empresa se convierte en una alternativa a considerar.

La situación es diferente si la empresa destruye valor pero genera flujo de caja. En ese caso, es necesario vencer la tentación de usar esos recursos para financiar el crecimiento. En su lugar, mejor dedicarlos al perfeccionamiento de la organización, a fin de revertir la tendencia negativa en cuanto a creación de valor.

A este respecto pueden hacerse dos cosas. Una es reducir el costo promedio ponderado de capital a través de una recomposición de la estructura de capital. La otra es incrementar el retorno de los activos operativos netos.

Normalmente, esto demanda una mayor rotación de los activos, una mejor gestión de los inventarios, de las cuentas por cobrar y por pagar, un rediseño de procesos, etc. El camino será diferente para cada empresa, pero el objetivo es el mismo en todos los casos: incrementar la generación de valor.

Una vez que la organización está generando valor, entonces se puede volver la atención al tema del crecimiento.

¿Existen oportunidades en el mercado? ¿Cuántas de esas oportunidades podemos aprovechar con la generación actual de recursos? ¿Me llevan esas oportunidades a una mayor generación de valor? Existen dos formas de crecer.

El crecimiento orgánico es la expansión natural de las ventas de la empresa, producto de una estrategia que le permite ser competitiva y mantenerse a la par del crecimiento de mercado o incluso robarle participación de mercado a sus competidores.

Pero si la empresa quiere crecer rápidamente en un sector que no crece al mismo ritmo, se vuelve necesaria una estrategia más agresiva a través de fusiones y adquisiciones.

En cualquier caso, no deje que el crecimiento perturbe el enfoque de su visión y lo desvíe de la senda de la creación de valor. Sus accionistas no se lo perdonarán.

Luis J. Sanz
Ph.D., profesor de INCAE, consultor en finanzas, gobierno corporativo y empresas familiares. Su investigación ha sido publicada en libros, revistas académicas y de divulgación en América Latina, Estados Unidos y Europa, recibiendo premios internacionales. Luis.Sanz@incae.edu

sábado, 8 de septiembre de 2007

Cómo duele decir adiós al trabajo de toda una vida

Fuente: Portafolio.com (Colombia)
Autor: Joann S. Lublin (The Wall Street Journal)
Fecha: 07 de Septiembre de 2007


Para muchos ejecutivos que han fundado y liderado empresas, jubilarse es un paso difícil. Hay que tener un plan concreto para la jubilación.

En agosto de 2006, Chip Chenoweth presentó a Dorsey M. Fields, un antiguo conocido, como su sucesor en Praters Foods Inc., un pequeño fabricante de alimentos que había liderado y controlado desde 1990. “El cambio gerencial entra en vigor de inmediato” y mi participación mayoritaria en la compañía se venderá a Fields durante el próximo año, informó el ejecutivo de 63 años a sus colegas.

Para dar inicio a la sucesión, Chenoweth prometió que trabajaría menos, de 9 a.m. a 5:30 p.m. Varios empleados, que lo consideraban un “trabajólico” debido a que muchas veces trabajaba 90 horas a la semana, se rieron incrédulos.

Las cosas no salieron como había previsto. Fields trabajó durante cuatro meses como un consultor no remunerado, hasta que Chenoweth entregó la presidencia en diciembre.

Sin embargo, Chenoweth se adjudicó un nuevo cargo: presidente ejecutivo. Hoy, Chenoweth aún trabaja largas jornadas y todavía toma la mayoría de las grandes decisiones financieras.

No está seguro cuándo venderá su 80% en la empresa, la que registra ingresos de unos US$15 millones al año. “La persona que trabaje conmigo debe ser especial”, admite. “Tiene que ser muy paciente”. Su tarjeta de presentación todavía reza “Chip Chenoweth: presidente”.

Transferir el mando nunca ha sido fácil. Pero es el gran desafío que enfrenta la gran masa de ejecutivos que ronda los 60 años y que se aproxima a la jubilación.

Incluso la transferencia gradual de poder puede ser dura. Los ejecutivos a menudo no definen claramente las líneas de autoridad para el período de transición. Muchos se resisten a fijar una fecha de salida y no hacen planes adecuados para su jubilación.

La duración de la transición “es irrelevante si no hay confianza entre el líder que se va y el que entra”, dice Christina Williams, directora de Atiara Group, una firma que asesora a ejecutivos, entre ellos Chenoweth y Fields.

Muchos ejecutivos prefieren actuar lentamente para facilitar la transición y moldear su legado.

Chenoweth acudió a Atiara pese a que conocía bien a Fields, un ex proveedor de Praters por casi 20 años. “Quería asegurarme de que lograríamos trabajar en armonía”, dice. También esperaba que el nuevo ejecutivo convirtiera a Praters, que registra la mayor parte de sus ingresos durante las fiestas de fin de año, en una operación rentable durante todo el año, pero sin destruir su cultura familiar.

“Somos personas muy distintas”, reconoce Fields, de 43 años. Chenoweth suele enfocarse tanto en el día a día del negocio, que a veces hasta intenta arreglar por sí mismo las impresoras descompuestas de la oficina. Fields es más relajado y se enfoca más en el panorama general del negocio.

Adaptarse a los estilos de cada uno ha requerido de mucha comunicación y compromisos.

“Creo que es posible construir Roma en un día”, dice Fields. Pero en un ambiente laboral conservador como el de Praters, admite, “tengo que actuar con un ritmo distinto”.

Satisfecho con el desempeño de su sucesor en el primer año, Chenoweth hoy trabaja menos: 60 horas por semana.

Ambos ejecutivos han dado pasos exitosos hacia una transición armoniosa: alinearon su visión sobre el futuro de la compañía y resolvieron, a través del diálogo, sus diferencias. Pero Chenoweth todavía tiene pendiente definir una fecha específica para su retiro.

El empresario acepta que la falta de un plan a largo plazo es un obstáculo. Aun así, reconoce que “no puedes estar en transición toda la vida”.

domingo, 19 de agosto de 2007

Autoeficacia y rediseño de puestos de trabajo

Fuente: Aba Colombia
Título: Autoeficacia y rediseño de puestos de trabajo
Autor: Miguel A. FORTEA BAGÁN, Francisco FUERTES MARTÍNEZ, Universidad Jaume I. Castellon


Resumen
El presente trabajo pretende integrar el constructo autoeficacia dentro del modelo de diagnóstico de la motivación laboral interna. Partiendo de una evaluación global del clásico modelo motivacional de Hackman y Oldham, se introduce y evalúa la autoeficacia como variable moderadora entre la complejidad del trabajo y la motivación interna del trabajador.

Con una muestra de 622 trabajadores (procedentes de 9 organizaciones diferentes), una vez comprobadas las propiedades mítricas de las variables del estudio, se ponen a prueba diferentes
efectos moderadores, mediante el análisis moderador por división en dos mitades, de Jaccard,
Turrisi, y Wan.

Se demuestra que tanto la intensidad de la necesidad de autorrealización, como la autoeficacia presentan un efecto moderador significativo. Además, el efecto conjunto de ambas es mucho mayor que el de cada una de ellas por separado. Por lo que concluimos que resulta adecuado incorporar la autoeficacia al modelo de diagnóstico motivacional de las características de las tareas.

Palabras clave: autoeficacia, motivación interna, diseño del trabajo.

Abstract
The present study seeks to integrate the Self-efficacy construct into a model of diagnostic of
the Internal Work Motivation. Starting from a global evaluation of Hackman and Oldham's classic motivational model, the Self-efficacy construct is introduced and evaluated as a moderator variable between Work Complexity and Worker Internal Motivation variables. First, the metric properties of the variables used were proved. Second, different moderator effects were tested in a sample of 622 workers (from 9 different organisations) by means of the Moderator Median Split Analysis from Jaccard,Turrisi, and Wan.

The results showed that both Growth Need Strength and Self-efficacy presented significant moderator effects. Moreover, the combined effect of these variables was bigger than the effect of each variable individually. We concluded that it is relevant to incorporate the Self-efficacy construct to the pattern of motivational diagnosis of the Task Characteristics Model.

Key words: Self-efficacy, Internal Motivation, Work Adjustment.

La motivación constituye un proceso central en la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, así como en la Psicología en general; por ello no ha decrecido el interés que suscita tanto entre los teóricos, como entre los profesionales. Como apunta Rousseau (1997), en su revisión publicada en el Annual Review of Psychology, bajo el título de “Comportamiento organizacional en la nueva era organizacional”, uno de los nuevos focos de interés, es la autodirección (self-management). Para dicho autor, dentro del actual contexto laboral caracterizado por su alta complejidad e incertidumbre, está cobrando una especial atención el estudio de los mecanismos de aprendizaje y control de procesos cognitivos reguladores de la adquisición de habilidades, la automonitorización del progreso, y la autoadministración de refuerzos. Dentro de este contexto de interés renovado por la autodirección, y el autorefuerzo, resulta especialmente relevante el estudio de la motivación interna.

Como señala Thierry (1998), cualquier teoría motivacional, puede ubicarse en un plano definido por dos dimensiones, o ejes: contenidos-procesos y refuerzos-procesos cognitivos. La primera dimensión supone centrarse en que motiva (contenido) o en cómo se motiva (proceso), mientras que la segunda dimensión implica enfatizar, como desencadenantes de la motivación, los factores externos (refuerzos) o internos (cogniciones). Las aproximaciones clásicas a la motivación interna, tienden a centrarse en los contenidos (en que factores son los que dan lugar a que una persona se automotive), y en los procesos cognitivos (motivación desencadenada interna o intrínsecamente).

Principales teorías explicativas de la motivación interna
De acuerdo con la propuesta de Kanfer (1994) existen tres grupos de teorías que tratan específicamente la motivación interna, en función del motivo intrínseco (contenido) que consideran como desencadenante principal del proceso motivacional:

1. Teorías que ponen su énfasis en motivos tales como la curiosidad, la evitación de la incongruencia, o la evitación de la discrepancia. Este conjunto de teorías comparte el presupuesto, enunciado por Berlyne (1960), según el cual la conducta exploratoria es efecto de la necesidad que tiene todo ser humano de mantener un nivel óptimo de activación, o por Scott (1966), que postula que todo individuo está motivado por mantener su nivel característico de activación. De acuerdo con ambas explicaciones, si la estimulación ambiental que actúa sobre un individuo da lugar a que la activación experimentada se desvíe significativamente de su nivel optimo o característico, dicho individuo tenderá a realizar conductas tendentes a modificar este nivel de activación y devolverlo al nivel inicial. Gardner y Cummings (1988), aplican esta teoría al estudio de la motivación en contextos laborales, concretamente dentro del campo de diseño de puestos.

2. Teorías que se centran en motivos tales como la competencia, la maestría o dominio, la eficacia, y el reto. White (1959) postula que todo ser humano está impulsado por la necesidad de dominar su entorno, de sentirse competente para manipularlo y conocer que consecuencias tendrán dichas manipulaciones. A esta necesidad básica la denominó motivación de eficacia. Dadas las dificultades para contrastar empíricamente esta formulación, tanto Harter (1978) como Yarrow, McQuiston, MacTurk, McCarthy, Klein y Vietze (1983) la concretan definiendo conjuntos de conductas específicas y observables (por ejemplo, para Yarrow y otros, 1983, la motivación de eficacia se manifiesta a travís de conductas como atención, exploración, o persistencia en conductas dirigidas a metas).

3. Teorías que enfatizan los motivos de control personal y autodeterminación. De Charms (1968)
postula que, cuando un individuo percibe que su conducta es resultado de su propia elección, la valora positivamente. Por el contrario, si percibe que responde a condicionantes externos, tanto su conducta como las consecuencias serán menos valoradas. En el primer caso se produciría la motivación interna, mientras que en el segundo sería externa. Lepper, Greene y Nisbet (1973), en experimentos de laboratorio, hallaron que los sujetos que obtenían un refuerzo externo por realizar una tarea que les resultaba interesante (como es resolver rompecabezas) eran los que menos tiempo dedicaban a dicha tarea más tarde, durante su tiempo libre. Como explicación a dicho fenómeno plantean que cuando la conducta se ejecuta para conseguir a cambio una recompensa el sujeto atribuye su conducta a razones extrínsecas, mientras que cuando no recibe recompensas se considerará a sí mismo motivado intrínsecamente. Deci (1971), ante este mismo
fenómeno, propone que la motivación intrínseca y la extrínseca siguen mecanismo opuestos, de modo que el incremento de una de ellas implica la reducción de la otra. En trabajos posteriores Deci y Ryan (1985, 1987) extienden esta teoría, señalando que los individuos dotan de significado funcional a los factores de contexto: sólo cuando el sujeto perciba que el contexto apoya la autonomía, experimentará autodeterminación (es decir, será el mismo quien decidirá llevar a cabo la conducta) y se sentirá competente (esto es, percibirá que controla su propia conducta)desencadenándose, en consecuencia, la motivación interna.

Integración de las teorías de la motivación interna en el contexto laboral
Para integrar estos tres conjuntos de teorías en un mismo marco de trabajo, nos parece interesante recurrir al modelo de las características de las tareas de Hackman y Oldham (1974, 1980). De un modo resumido, dicho modelo plantea que existen cinco características de las tareas, denominadas dimensiones centrales (la importancia de las tareas, la exigencia de destrezas variadas, la identidad de la tarea, la autonomía, y la retroalimentación o feedback proporcionado por el propio desempeño de la tarea). Características que constituyen el potencial motivacional del puesto y que llevan a experimentar a quien las desempeña un conjunto de estados psicológicos críticos (la percepción de que el trabajo desempeñado es significativo, el sentimiento de responsabilidad sobre el mismo y el conocimiento sobre los resultados de su ejecución). La vivencia de estos tres procesos psicológicos determina que el trabajador se sienta motivado intrínsecamente.

Además, el modelo de las características de las tareas mantiene que existen tres factores que actúan como moderadores de las relaciones causa-efecto señaladas. Para que éstas se desencadenen, es necesario que:

el trabajador posea suficientes conocimientos, habilidades y/o destrezas para aspirar a un buen desempeño, que se encuentre satisfecho con factores extrínsecos, tales como la paga, la estabilidad en el empleo, los compañeros, etc., y que presente una elevada necesidad de autorrealización (ver figura 1).

Dimensiones centrales
- Importancia de la tarea
- Exigencia de destrezas variadas
- Identidad de la tarea
- Autonomía en la ejecución
- Retroalimentación


CARACTERÍSTICAS DE LA TAREA FACTORES MODERADORES
- Capacidades para desempeñar el puesto
- Satisfacción con factores extrínsecos
- Necesidad de autorrealización


ESTADOS PSICOLÓGICOS CRÍTICOS
- Percepción de significatividad
- Sentimiento de Responsabilidad
- Conocimiento de Resultados



(potencial motivacional del puesto)

Figura 1. Modelo de las características de la tarea, de Hackman y Oldham (1974, 1980).

Para Kanfer (1990), se trata básicamente de una teoría de autodeterminación por el papel central que juegan los estados psicológicos críticos como desencadenantes de la motivación interna. Para esta autora, la responsabilidad, representaría la autodeterminación y control personal percibido por el trabajador.

Por otro lado, como argumentan Kulik, Hackman y Oldham (1987), el modelo de las características de las tareas puede interpretarse como un modelo de ajuste persona-puesto, ya que la motivación interna se desencadenará si existe ajuste entre las oportunidades que proporciona el propio contenido del trabajo para demostrar el nivel de competencia de su ocupante y la necesidad de autorrealización de este. Esta interpretación, lo ubicaría entre las teorías centradas en la competencia personal.

Finalmente, aunque las teorías de la activación pertenecen a otro plano, ya que suponen una perspectiva más biológica propia de la fisiología o la ergonomía, autores como Fox y Feldman (1988), proponen entender el potencial motivacional (índice resumen de las cinco características de las tareas), como un índice de la estimulación experimentada por el trabajador; estimulación que desencadenará modificaciones en los niveles de activación. Para probar esta propuesta, dichos autores desarrollan un índice de atención relacionada con la actividad, como medida del nivel óptimo de actividad, y lo evalúan como un sustituto de los estados psicológicos críticos.

Otras teorías vinculadas con la motivación interna: teorías de la autorregulación
Por otro lado, este enfoque de teorías de la motivación interna puede ser enriquecido con otras aproximaciones motivacionales, que no se centran exclusivamente en motivos intrínsecos, sino más bien en constructos (objetivos, intenciones); es decir, más en el proceso que en el contenido. En este sentido cabe destacar las teorías que Kanfer (1994) cataloga como teorías de la autorregulación (self-regulation), y entre ellas, la Teoría Social Cognitiva, de Bandura (1977, 1986), y la Teoría del Establecimiento de Metas, de Locke y Latham (1990).

Las teorías de la motivación interna y las de la autorregulación, no son directamente comparables ya que las primeras, se centran en los motivos que desencadenan la motivación (son teorías distales, por basarse en efectos indirectos sobre la acción), mientras que las segundas tienden a centrarse en el proceso que gobierna el impacto que las metas tienen sobre la conducta (se trataría de teorías proximales, al estudiar constructos y mecanismos que controlan el inicio y la ejecución de las acciones). No obstante, como concluyen Karniol y Ross (1996) de las investigaciones donde se compara la efectividad motivacional de metas inmediatas y a largo plazo no se puede afirmar que un conjunto de teorías sea superior al otro. E incluso a pesar de las dificultades derivadas de partir de enfoques diferentes, diversos conceptos e hipótesis de las teorías de autorregulación han transcendido al estudio de la motivación interna y viceversa; pues, como tambiín señala Kanfer (1990), las teorías distales y proximales, generan conocimientos complementarios sobre el sistema motivacional.

Centrándonos en las propuestas de Bandura (1982, 1986) sobre la motivación interna, cabe destacar que las expectativas de autoeficacia, desencadenan un incremento de la misma. Este planteamiento cuestiona y extiende la formulación de Deci y Ryan (1987), ya que los incentivos no se limitarían a desencadenar la motivación interna a través de la dicotomía control-información, también podrían desencadenarla al constituir un desafío para el individuo. En este sentido, Harackiewicz y sus colaboradores (1985, 1987) comprueban que la información objetiva, después de realizar una actividad, incrementa la autoeficacia y el interés de todos los sujetos que han participado en el experimento (esta situación experimental de evaluación, sería la típica donde el individuo debería sentirse controlado, y por tanto, debería disminuir su motivación interna).

Por lo que respecta al modelo de Locke y Latham (1990), donde la autoeficacia es entendida en los términos idénticos a los propuestos por Bandura (1977, 1986), se postula que esta es un moderador del efecto que las situaciones retadoras, generan en el desempeño del trabajador. Por tanto, no son las competencias o capacidades reales del individuo, sino el modo en que las percibe, un potencial moderador del impacto que las situaciones retadoras ejercen sobre el desempeño laboral.

Ambas propuestas podrían integrarse en el mismo modelo expuesto como marco global de las teorías clásicas de motivación interna (Modelo de las características de las tareas), al remplazarse la variable moderadora conocimientos, habilidades y destrezas por el modo en que estas son percibidas (autoeficacia). De esta forma, se obtendría un modelo motivacional de mayor alcance (aportaciones de contenido y de proceso), y mayor coherencia interna (al ser todas las variables de la misma modalidad: percepciones del trabajador).

Objetivo e hipótesis
El objetivo del presente trabajo es poner a prueba el Modelo de las Características del Trabajo de
Hackman y Oldham (1974, 1980), introduciendo la autoeficacia como variable moderadora de las relaciones entre el contenido o características del trabajo y la Motivación Interna de quien lo desempeña.

Para facilitar la validación del Modelo y posteriores interpretaciones, agrupamos las cinco características del trabajo en un indicador resumen denominado “Complejidad” (Dunham y otros, 1977; Aldag y otros, 1981; Drasgow y Miller, 1982; Stone y Gueutal, 1985; Fortea, 1998).

De acuerdo con los postulados del Modelo original, la Intensidad de la Necesidad de Autorrealización (INA) del trabajador presentará efecto moderador o modulador si: A0 la varianza explicada de la Motivación Interna a partir del contenido del trabajo (Complejidad), es significativamente superior para los sujetos de alta INA, frente a los de baja INA. (Hipótesis 1)

Análogamente, el efecto moderador de la Autoeficacia quedará demostrado sí:
B0 la varianza explicada de la Motivación Interna a partir del contenido del trabajo (Complejidad), es significativamente superior para los sujetos de alta Autoeficacia, frente a los de baja Autoeficacia. (Hipótesis 2).

Además, sí ambas variables presentan efecto moderador, cabe la posibilidad de que estos efectos fueran acumulativos. Es decir, los mejores resultados del modelo se obtendrán por aquellos trabajadores que presentando alta Necesidad de Autorrealización, a la vez presenten una alta Autoeficacia; y viceversa (peores resultados con los de baja Necesidad de Autorrealización y Autoeficacia). Fortea (1998), encuentra este efecto moderador interactivo entre la Necesidad de Autorrealización y la Satisfacción Extrínseca. Por tanto, cabría esperar que: C) la varianza explicada de la Motivación Interna a partir del contenido del trabajo (Complejidad), será significativamente superior para los sujetos de alta Necesidad de Autorrealización y alta Autoeficacia, frente a los de baja Necesidad de Autorrealización y baja Autoeficacia. (Hipótesis 3).

METODOLOGÍA
Sujetos
La muestra total del presente estudio, se compone de 622 trabajadores, procedentes de 9 organizaciones diferentes: 5 organizaciones del sector público, (abarcando tanto administraciones de ámbito local, como estatal) y 4 empresas privadas (empresas industriales de los sectores cerámica y metal). La edad de los sujetos está comprendida entre 17 y 63 años, con una media de 36,75 años. El 62% de la muestra no supera la cota del graduado escolar, nivel en que se sitúa la moda y la mediana. En cuanto a la antigüedad en el puesto de trabajo, oscila desde unos pocos días hasta 34 años, con una media de 6,93 años.

Procedimiento de recogida de los datos.
Los datos fueron recogidos desde finales de 1995, hasta principios de 1997, como parte de un proyecto de investigación más amplio, cuyo objeto era el “análisis del impacto de las nuevas tecnologías en la calidad de vida laboral, en la empresa valenciana”. Para ello se empleó un cuestionario, contestado por los propios trabajadores durante su jornada laboral, ante la presencia de dos investigadores que atendían personalmente las dudas y explicaciones adicionales requeridas.

El impreso para la recogida de datos se basó sobre la adaptación del cuestionario JDS de Hackman y Oldham) (1980), desarrollada y publicada por Fuertes, Munduate y Fortea (1996). Con dicho cuestionario se miden las principales variables contempladas en el Modelo de las Características de las Tareas. Dicho cuestionario se complementó con una encuesta de variables clasificatorias, tanto sociodemográficas, como laborales (edad, sexo, puesto desempeñado, etc.), más un tercer bloque de cuestiones relativas al uso de nuevas tecnologías, pertinentes al proyecto de investigación marco.

Variables del estudio.
Todas las variables, excepto la Autoeficacia, se midieron con escalas del JDS: la “Complejidad”, se ha operacionalizado como la media de todos los items que miden las cinco dimensiones centrales o características del puesto; la “Motivación Interna”, con su escala original; y la “Intensidad de la Necesidad de Autorrealización” con la forma B. La Autoeficacia, se operacionalizó mediante dos items desarrollados expresamente para el presente estudio (con una intervalo de respuesta que oscila desde el nivel 1 “muy bajo”, hasta el nivel 7 “muy alto”):

- Indique en qué grado posee las habilidades requeridas en su puesto para “hacer bien” su trabajo.

- En su opinión, ¿Cuál es el nivel de habilidades que actualmente posee?.

RESULTADOS
Propiedades métricas de las variables
En la TABLA 1 puede observarse como todas las variables presentan un ligero sesgo negativo (se
tiende a puntuar alto en todas ellas). En cuanto a la asimetría y la curtosis tienden a aproximarse a cero, reflejando una distribución normal. Únicamente la escala de Motivación Interna presenta una curtosis bastante alta, indicando una curva leptocúrtica (más apuntada de lo normal). No obstante, esta variable sigue una distribución suficientemente normal, con un valor de .0755 (significación de .000), mediante la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov (Lilliefors).

En cuanto a la Fiabilidad o consistencia interna obtenida mediante el procedimiento Alpha de Crombach, todas las escalas presentan valores aceptables (superando el .50). El valor más bajo lo presenta la Autoeficacia (.529), aunque hay que considerar en su favor, que la escala se compone de sólo dos elementos.

En la TABLA 2 se muestran las correlaciones entre las diferentes variables del modelo. Como cabría esperar, la correlación más alta se produce entre la complejidad y la motivación interna (variables dependiente e independiente relacionadas causalmente). Además, las dos variables moderadoras, correlacionan poco con el resto, así como entre ellas (con valores absolutos bajos, si bien significativos estadísticamente, seguramente debido al amplio tamaño de la muestra). De acuerdo con la teoría, la Intensidad de la Necesidad de Autorrealización es una característica personal asimilable a un rasgo, antes que a un estado, con lo que debe ser independiente de las características ambientales (puesto), y las reacciones ante este (variable dependiente). Dado que ambas variables moderadoras correlacionan muy poco entre ellas el efecto moderador que puedan ejercer ambas no será atribuible a solapamientos entre sí.

TABLA 2.- Intercorrelaciones entre las diferentes variables del modelo

Efectos moderadores.

Para detectar el efecto moderador en el presente estudio, se emplea el “Análisis moderador por
división en dos mitades” (“Moderator Median Split Analysis”, de Jaccard, Turrisi y Wan, 1991). Para ello, es necesario ordenar a los sujetos en función de la variable moderadora, y dividir la muestra, en dos mitades con igual número de sujetos. Después, mediante Análisis de Regresión Jerárquica, se predice la Variable Dependiente, a partir de la Variable Independiente, en ambas mitades. En caso de que haya diferencia entre las predicciones, se puede afirmar que la variable que determina el corte, ejerce efecto moderador.

Para contrastar si la diferencia entre las predicciones, es estadísticamente significativa, se usa una prueba “T” específica:

En esta formula, “j” y “k” indican los parámetros obtenidos en la regresión de cada uno de los dos grupos (mitades) que se desean comparar. “bj” y “bk” son los coeficientes NO estandarizados en ambas regresiones; “SSEj” y “SSEk” es la Suma Cuadrática de Errores (residual) para cada ecuación; “nj” y “nk” es el número de sujetos de cada grupo; y “_X1j” y “ _X1k” es el sumatorio de las puntuaciones en la variable “x”, elevadas al cuadrado cada una de ellas. Los grados de libertad de este estadístico vienen determinados por “nj + nk - 4”.


Papel moderador de la Intensidad de la Necesidad de Autorrealización

Tal como cabría esperar de acuerdo con los postulados del Modelo de las Características de las Tareas, en la TABLA 3 puede observarse como la Necesidad de Autorrealización ejerce un efecto moderador estadísticamente significativo (cumpliéndose la primera de las hipótesis).

TABLA 3.- Ecuaciones de Regresión para analizar el papel moderador de la Necesidad de Autorrealización.


En la TABLA 4 puede observarse como al igual que sucedía con la Necesidad de Autorrealización, también la Autoeficacia presenta un efecto moderador significativo, cumpliíndose la 2ª de las hipótesis.


TABLA 4.-Ecuaciones de Regresión para analizar el papel moderador de la Autoeficacia.

Cuando se selecciona a los trabajadores que simultáneamente presentan alta Necesidad de Autorrealización y alta Autoeficacia, como se expone en la TABLA 5, se obtienen las mejores predicciones, explicándose un 27,9% de la varianza de la Motivación Interna a partir de la Complejidad (correlación de .53, frente a una correlación de .387 que se daba con toda la muestra –víase TABLA 2-). En cambio, con sujetos de baja Necesidad de Autorrealización y baja Autoeficacia tan sólo se explica un 4,9%, descendiendo la correlación entre ambas variables a .235. Por tanto, también se cumple la tercera de la hipótesis.

TABLA 5.-Ecuaciones de Regresión para analizar el papel moderador de la Autorrealización y la Autoeficacia conjuntamente.


DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
A pesar de la amplia tradición del modelo de Hackman y Oldham y el gran volumen de investigación que ha suscitado, no existen estudios publicados que analicen el papel moderador de los “Conocimientos, Habilidades y/o Destrezas”, (seguramente porque no se miden con el JDS). En el presente trabajo, operacionalizando dicha variable como la “Autoeficacia” percibida por el trabajador, se ha encontrado el efecto moderador previsto: es con los trabajadores de mayor Autoeficacia, con los que mayor porcentaje de la motivación interna se predice a partir de la complejidad del trabajo.

Aunque hay que ser conscientes de que el resultado obtenido en el presente estudio, no supone más que una primera evidencia a favor, (siendo necesaria mayor investigación confirmatoria del mismo, para extraer conclusiones al respecto), cabe sugerir dos posibles repercusiones:

1. Aunque Kulik y Oldham (1988) mantienen que para medir los “Conocimientos, Habilidades y/o Destrezas”, es indispensable desarrollar un instrumento concreto, para cada puesto particular, donde lo ideal sería desarrollar cuestionarios que empleen técnicas escalares, basados en estándares fijados para cada puesto particular (consultar al respecto De Quijano, 1992, 1994); en el presente trabajo, los “Conocimientos, Habilidades y/o Destrezas”, se han operacionalizado, a través de muy pocos elementos, aplicables a cualquier tipo de puesto (una medida precisa de estas características, podría integrarse en el JDS).

2. Con la operacionalización de los “Conocimientos, Habilidades y/o Destrezas”, realizada en la presente investigación, se abre una vía para integrar en el Modelo de las Características de las Tareas, aportaciones procedentes de las teorías motivacionales de la Autorregulación, tales como la de Bandura (1977, 1986), y Locke y Latham (1990).

Por último señalaremos que futuras investigaciones para avanzar en el estudio aquí presentado, deberían desarrollar dos aspectos fundamentales:

1. La operacionalización de la Autoeficacia. Por limitaciones del proyecto marco donde se recogieron nuestros datos, dicha variable fue medida con dos únicas cuestiones. Es necesario desarrollar nuevas medidas de la autoeficacia, específicamente para contextos laborales.

2. Avanzar en el desarrollo del modelo motivacional de partida. En este sentido, como apunta Munduate (1994), el enfoque contingente de Hackman y Oldham (1980), resulta insuficiente, debiéndose complementar con otros factores como el sistema de remuneración, el estilo de liderazgo, la estructura de grupo, etc., con la aspiración de llegar a un diseño contingente de la organización en su totalidad.

En esta línea, cabe resaltar la integración de diferentes escalas del JDS, en instrumentos de evaluación organizacional (Pérez-Quintana, Fuertes y Díaz, 1987), o instrumentos de evaluación
organizacional, que adoptan filosofías similares al JDS (p.e. De Miguel, Fernández-Rios y Rico, 1995; evaluando la representación social organizacional).

BIBLIOGRAFÍA
- Aldag, R. J; Barr, S. H. y Brieff, A. P. (1981): Measurement of Perceived Task Characteristy, Psychological Bulletin, 90, 415-431.
- Bandura, A. (1977): Social learning theory. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.
- Bandura, A. (1982): Self-efficacy mechanism in human agency. American Psychologist, 37, 22-147.
- Bandura, A. (1986): Pensamiento y acción.Ed. Martínez Roca, S.A. Barcelona.
- Berlyne, D. E. (1960): Conflict, arousal, and curiosity. McGraw-Hill. New York.
- De Charms, R. (1968): Personal causation.New York: Academic Press.
- De Miguel, J. M.; Fernández-Rios, M. y Rico, R. (1995): En L. González, A. de La Torre y J. de Elena (comps.). Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, Gestión de Recursos humanos y Nuevas Tecnologías (pp. 373-380). Madrid: Eudema
- De Quijano, S. D. (1992): Sistemas efectivos de evaluación del rendimiento: Resultados y desempeños. Barcelona: PPU.
- De Quijano, S. D. (1994): Intervención en recursos humanos desde la evaluación del rendimiento. En J. M.
- Peiró y J. Ramos (Ed.). Intervención Psicosocial en las Organizaciones. Barcelona: PPU
- Deci, E. L. (1971): Effects of externally mediated rewards on intrinsic motivation. Journal of Personality and Social Psychology, 18, 105-115.
- Deci, E. L. y Ryan, R. M. (1985): Intrinsic motivation and self-determination in human behavior. New York: Plemun Press.
- Deci, E. L. y Ryan, R. M. (1987): The support of autonomy and the control of behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 53(6), 1024-1037.
- Drasgow, F. P. y Miller, H. E. (1982): Psychometric and substantive issues in scale construction and validation. Journal of Applied Psychology, 67, 268-279.
- Dunham, R. B.; Aldag, R. J. y Brief, A. P. (1977): Dimensionality of Task Design as measured by de Job Diagnostic Survey, Journal of Applied Psychology, 20, 209-223.
- Fortea (1998): Contenido del trabajo y motivación interna: desarrollo de un modelo diagnóstico. Tesis Doctoral. Universitat Jaume I de Castellón. (publicación digital en prensa).
- Fox, S. y Feldman, G. (1988): Attention State and Critical Psychological States as Mediators Between Job Dimensions and Outcomes. Human Relaions., 41 (3), 229-245.
- Fuertes, F., Munduate, L. y Fortea, M. A. (1996): Análisis y rediseño de puesos (Adaptación española del cuestionario Job Diagnostic Survey -JDS-). Castellón: Centro de publicaciones de la Universitat Jaume I.
- Gardner, D. G. y Cummings, L. L. (1988): Activation theory and job design: Review and reconceptualization. En B. M. Staw y L. L. Cummings. Research in Organizational Behavior. (Vol. 10.) Greenwich, (CON.): JAI Press.
- Hackman, J. R. y Oldham, G. R. (1974): The Job Diagnostic Survey: An Instrument for the Diagnosis of Jobs and the Evaluation of Job Redesign Projects. Yale University, Departament of Administrative Sciences.
- Hackman, J. R. y Oldham, G. R. (1980): Work Redesign. Massachusetts: Addison-Wesley Reading.

- Harackiewicz, J. M.; Abrahams, S. y Wageman, R. (1987): Performance evaluation and intrinsic motivation: The effects of evaluative focus, rewards, and achievement orientation. Journal of Personality and Social Psychology, 53 (6), 1015-1023.
- Harackiewicz, J. M.; Sansone, C. y Manderlink, G. (1985): Competence, achievement orientation, and intrinsic motivation: A process analysis. Journal of Personality and Social Psychology, 48 (2), 493-508.
- Harter, S. (1978): Effectance Motivation reconsidered: Toward a developmental model. Human Development, 21, 34-64.
- Jaccard, J.; Turrisi, R. y Wan, C. K. (1991): Interaction effects in multiple regression. Londres: Sage Publications (Series: Quantitative Applications in the Social Sciences, Vol 72).
- Kanfer, R. (1990): Motivation Theory and Industrial and Organizational Psychology. En M. D. Dunnette y Hough, L. M (Eds.). Handbook of Industrial and Organizational Psychology (Vol 1). Palo Alto, California: Consulting Psychologists Press, Inc.
- Kanfer, R. (1994): Work motivation: new directions in theory and research. En C. L. Cooper y I. T.
- Robertson (Ed.). Key reviews in managerial psychology. Concepts and research for practice. New York: John Wiley and sons.
- Karniol, R. y Ross, M. (1996): The motivational impact of temporal focus: Thinking about the future and the past. Annual Reviews Psychology, 47, 593-620.
- Kulik, C. T. y Oldham, G. R. (1988): Job Diagmostic Survey. En: S. Gael (Ed.).
- Kulik, C. T.; Oldham, G. R. y Hackman, J. R. (1987): Work Design as an Approach to Person-
Enviroment Fit. Journal of Vocational. Behavior 31, 278-296.
- Lepper, M. R.; Greene, D. y Nisbett, R. E. (1973): Undermining children’s intrinsec interest with extrinsic rewards: a test of the “overjustification” hypothesis. Journal of Personality and Social Psychology, 28, 129- 137.
- Locke, E. A. y Latham, G. P. (1990): Work Motivation: The high performance cycle. En U. Kleinbeck; H.

- Quast; H. Thierry y H. Häcker (Eds.): Work Motivation. London: Lawrence Erlbaum Associates Pub.
- Munduate, M. L. (1994): Motivación y compromiso en el trabajo. En J. M. Peiró y J. Ramos (Ed.) Intervención psicosocial en las organizaciones. Barcelona: PPU.
- Pírez-Quintana F.; Fuertes, F. y Díaz, D. (1987): An application oh an organizational assessment model to a non lucrative health care organization. Third West European Congres of Work and Organizational Psychology. Abril de 1987.
- Rousseau, D. M. (1997): Organizational behavior in the new organizational era. Annual Reviews of Psychology, 48, 515-46.
- Scott, W. E. (1966): Activation theory and task design. Organizational Behavior and Human Performance, 1, 3-30.
- Stone, E. F. y Gueutal, H. G. (1985): An Empirical Derivation of the Dimensions Along Which Characteristics of Jobs are Perceived. Academy of Management Journal, 28 (2), 376-396.
- Thierry, H. (1998): Motivation and Satisfaction. En P. J. D. Drenth y otros (Eds.). Handbook of Work and Organizational Psychology. Taylor & Francis.
- White, R. W. (1959): Motivation reconsidered: the concept of competence. Psychological Review, 66, 297- 333.
- Yarrow, L. J.; McQuiston, S.; MacTurk, R. H.; McCarthy, M. E.; Klein, R. P. y Vietze, P. M. (1983): Assessment of mastery motivation during the first year of life: contemporaneous and crossage relationship. Development Psychology, 19, 159-171.

ABA Colombia
Asociación Colombiana para el Avance de las Ciencias del Comportamiento
web@abacolombia.org.co
Este artículo proviene de: www.abacolombia.org.co
Todos los derechos reservados ©2003

viernes, 17 de agosto de 2007

El Aprendizaje en las Organizaciones

Título: El Aprendizaje en las Organizaciones - Concepciones Preliminares
Autor: Msc. Aylén Milian Díaz - aylenmd@fce.uclv.edu.cu
Fuente: Monografías

Resumen
La monografia presenta un estudio de las principales concepciones teóricas sobre el tema del aprendizaje en las organizaciones, los principales modelos existentes para su gestión. El papel del aprendizaje dentro del desarrollo organizacionales, así como los principales estudios llevados a cabo en Cuba para potenciar el aprendizaje organizacional en Cuba

Introducción
El vertiginoso desarrollo de la sociedad moderna conlleva a la búsqueda de nuevas formas y nuevos estilos para lograr las metas planteadas. Para las organizaciones es cada vez más inminente la necesidad de contar con capacidades para una continua adaptación y renovación sistémica.

El contexto global impone retos que provocan cambios en la forma de interpretación de la realidad. El nuevo milenio proyecta la visión de un mundo en plena revolución tecnológica y económica. La globalización trae consigo la internacionalización de los vínculos económicos, comerciales, financieros, las comunicaciones y la cultura a nivel planetario.

Esta revolución tecnológica a su vez ha engendrado la “economía del conocimiento” y la sociedad del conocimiento donde la ciencia y la técnica avanzan a saltos como motores propulsores del desarrollo. Un factor decisivo en este frente lo constituye el capital humano y dentro de este, el conocimiento y el aprendizaje se convierten en herramientas para lograr sobrevivir y avanzar en un entorno dinámico y complejo para las organizaciones.
En este contexto adquiere cada vez mayor importancia la dirección y el desempeño de los dirigentes por cuanto la dirección tiene que dirigir, lo que significa actuar para hacer que los resultados deseados tengan lugar. Según Peter Drucker en su libro "La gerencia de empresa" (citado por García, 2000) expone que la gerencia va mucho más allá de la dirección y la adaptación pasiva. Su acción implica la responsabilidad de inten­tar darle forma al medio económico, de planear la iniciación de cambios en ese medio económico y de llevarlos a cabo. (García, A. 2000).

Lo anteriormente señalado constituye un factor decisivo en los procesos de innovación organizacional que se llevan a cabo producto de la necesidad de elevar el desempeño de las empresas que necesitan adueñarse de las mejores prácticas gerenciales y de todos los conocimientos existentes al respecto (Simeon, R. E. , 2000) y cuyo objetivo fundamental es elevar la productividad y la eficiencia.

Para ello, los cuadros de dirección deberán instrumentar las técnicas más avanzadas en la gestión empresarial, sobre la base de la correcta aplicación del enfoque participativo en todo el proceso de dirección, que asegure no solo la elevación del nivel de desempeño individual, sino que también, garantice incrementar y diversificar la producción, de manera eficaz y eficiente. (García, A. 2000).

La actual situación de Cuba que necesita penetrar en el mercado internacional en condiciones de competitividad para poder no solo sobrevivir sino desarrollarse ha demostrado la necesidad de evolucionar hacia organizaciones de rápido aprendizaje que contribuyan a garantizar la mayor eficiencia en la gestión y los procesos productivos. Su creación tiene como propósito cooperar de modo creativo al desarrollo del país.

El Objetivo General de este trabajo es analizar las principales conceptualizaciones teóricas que han desarrollado los diferentes autores para llevar a cabo la gestión del aprendizaje en las organizaciones evaluarlas críticamente y proponerlas adaptadas a la realidad cubana.

Las organizaciones como fenómeno social van de la mano con la historia del hombre. Desde distintas disciplinas e investigadores se ha desarrollado el pensamiento del aprendizaje organizacional por lo que su estudio en Cuba propicia en las personas la generación de elementos de juicio para comprender la complejidad del mundo y para definir su rol protagónico en las distintas organizaciones en las que deba participar a lo largo de su vida.

Se fomenta el aprendizaje organizacional para mejorar la efectividad y eficiencia de las entidades y así prepararlas para futuros retos y responsabilidades. El que las organizaciones aprendan es un requisito indispensable para su existencia. La crisis caracterizada por recursos disminuidos es una oportunidad para promover ambientes de aprendizaje, lo que les facilita a las personas interactuar, compartir conocimiento, experiencias, para agregar valor a las organizaciones. Se asume el aprendizaje como la llave del proceso que garantiza esta ventaja.

Desarrollo
El mundo contemporáneo exige de nuevas concepciones y perspectivas en el análisis de la compleja dinámica que lo caracteriza. La Gestión de las organizaciones sujeta a cambios organizativos, tecnológicos y humanos no está exenta de esta dinámica global. Las empresas acuden a nuevos estilos y formas de administrar la complejidad, el hombre se perfila como el agente más importante dentro del proceso, de su capacidad para aprender a sobrevivir y a mejorar en un entorno desafiante, dependerá la capacidad de la organización.
El Aprendizaje Organizacional se convierte en un proceso a fomentar en las organizaciones que buscan mantener la excelencia y sus niveles de competitividad, que adoptan el cambio como parte de su filosofía de acción y al hombre como su principal recurso, el más importante y que mayor valor agregado le añade a sus procesos.

Concepciones Teóricas Generales sobre el Aprendizaje Organizacional.
El aprendizaje es desde su nacimiento una actividad grupal, colectiva, social, pues está mediatizada por el intercambio con otros seres humanos. Es el proceso mediante el cual el hombre asimila, en interacción con sus propias características, acciones y experiencias, la cultura acumulada por otros, tanto en lo que se refiere a conocimiento como a habilidades, emociones, sentimientos, valores. (Samoilovich, D., 1996).

Este concepto explicado por Samoilovich es el que se adopta como punto de partida, pues considera el aprendizaje como un proceso en el que el individuo adquiere o asimila todos aquellos elementos necesarios para su desempeño como ser social, tiene lugar a través de la interacción con otras personas y ocurre tanto de manera consciente como inconsciente.

El aprendizaje se convierte en un proceso en el que el hombre asimila conocimientos, (entiéndase las habilidades, los valores y lo cognitivo como elementos del concepto de conocimiento), con el objetivo de actuar de manera inteligente en correspondencia con sus necesidades sociales. (Milian, 2006).

Resulta importante destacar la concepción de Charles Handy (1995) sobre el aprendizaje quien plantea que el aprendizaje surge a partir de preguntas, problemas o necesidades de las personas, grupos u organizaciones, las cuales dan lugar a nuevas ideas, a manera de respuestas (figura 1), que se ponen a prueba y, mediante la reflexión, se identifican las mejores soluciones y se logra el aprendizaje.

El aprendizaje es un proceso biopsicosocial a través del cual el sujeto modifica su comportamiento y adquiere nuevas formas de actuación. El nuevo conocimiento así generado se incorpora al modelo mental del individuo y modifica sus reglas de decisión. La capacidad de aprendizaje de la persona se desarrolla cuando los individuos crean una nueva mentalidad, cambian la forma de entender las cosas y afrontan las dificultades de una manera distinta (Palacios, 2002).

El ciclo de aprendizaje que propone David Kolb (1995), parte del hacer (acción humana), a la que sigue una reflexión acerca de las circunstancias y el resultado de la acción, se abstraen sus principales características o significados compartidos para crear el nuevo conocimiento, se toma una nueva decisión que modifica la acción original, se logra el aprendizaje al mostrar una nueva conducta propicia adaptación y dirigida al nuevo objetivo. (Palacios, 2002).

Figura 1. Ciclos de aprendizaje. Fuente: Charles Handy, David Kolb, 1995 citado por Palacios, 2002

Aprendizaje organizacional
El aprendizaje organizacional concebido como proceso, tiene como objetivo lograr la toma de conciencia de la organización sobre si misma y sobre el entorno. Muchos autores han definido y trabajan el tema del aprendizaje organizacional. (Ver Anexo # 1). Los primeros estudios se realizaron en la década de los 60 y los llevó a cabo Jay Forrester en el libro Industrial Dynamics (1961; p. 43). “Es solamente a través de errores y experiencias costosas que los administradores han sido capaces de desarrollar un juicio intuitivo y efectivo. Necesitamos hacer expedito este proceso de aprendizaje. Enuncia un proceso natural de aprendizaje como la constitución progresiva de una capacidad de juicio como resultado de experiencias de decisión y de acción en situaciones organizacionales. A su vez esta capacidad de juicio actúa como orientadora de las decisiones y acciones en situaciones futuras.”
Sin embargo, no fue hasta la década de los 90 que los autores asumieron el aprendizaje organizacional desde ópticas distintas. Unos se centraron en el plano organizativo, trascendiendo este del individual al grupal y otros expresan la relación del aprendizaje organizacional y la gestión empresarial. Dentro de esta última óptica se destacan aquellos que lo vinculan a la gestión del conocimiento y al cambio organizativo y lo consideran como una vía de adaptación al entorno, como la clave del desarrollo y transformación organizativa impulsados por la propia organización.
Argyris y Schon (1978), hacen énfasis en el aprendizaje que surge como defensa ante la rutina, como tensión creativa que permanece en el seno de la organización, estimulando a los individuos a reexaminar las operaciones y tareas que realizan y que se originan de la dicotomía: deseos individuales – objetivos organizacionales. Reconocen la existencia de dos tipos de aprendizaje, el aprendizaje de ciclo simple (single loop learning) y el de ciclo doble (double loop learning ).
Se produce un aprendizaje de ciclo simple cuando “los miembros de la organización responden a cambios en los entornos interno y externo de la organización, mediante la detección de errores que entonces corrigen, para mantener los rasgos centrales de la teoría organizativa vigente y el aprendizaje de ciclo doble se corresponde con aquellos tipos de autocrítica organizativa que resuelven incompatibilidades normativas mediante el establecimiento de nuevas prioridades y ponderaciones de las normas o mediante la reestructuración de las normas mismas, junto con las estrategias y asunciones asociadas.
Estos autores consideran que el aprendizaje organizacional implica una reestructuración de la teoría de la acción organizativa
La revolución del pensamiento con respecto al aprendizaje organizacional se puso de manifiesto en la década de los 90 con la publicación por parte de Peter Senge del libro “La quinta disciplina”. (Senge, 1992).

Para Peter Senge el aprendizaje organizacional radica en la comprensión global de la organización y de las interrelaciones entre sus partes componentes. Enmarca su concepción en una perspectiva sistémica. Senge (1992) entiende el aprendizaje de un modo peculiar: “el verdadero aprendizaje llega al corazón de lo que significa ser humano. A través del aprendizaje nos recreamos a nosotros mismos. A través del aprendizaje nos capacitamos para hacer algo que antes no podíamos. A través del aprendizaje percibimos nuevamente el mundo y nuestra relación con él. A través del aprendizaje ampliamos nuestra capacidad para crear, para formar parte del proceso generativo de la vida.” (Senge, 1992)

Se adopta este concepto de aprendizaje organizacional, ya que se analiza el proceso desde una perspectiva sistémica, se propone la integración entre los individuos, la organización y el entorno. Esta visión del aprendizaje organizacional, implica la creación de capacidades internas en la organización que le permite adaptarse al entorno y enfrentar tanto la situación actual como el futuro, logra además obtener una ventaja competitiva que reúne las características necesarias para garantizar la sustentabilidad en el tiempo. El aprender es un proceso lento que requiere de un período de desarrollo largo y costoso y que se sustenta en el hombre como principal eje de la organización. Esta capacidad a su vez, se convierte en un factor clave de éxito para el desempeño de la organización.
El propio Senge en 1998 propone la existencia de dos tipos de aprendizaje, los que se muestran en la figura 2.

Figura 2. Tipos de Aprendizajes. (Senge.P, 1998).

Donde:
Aprendizaje simple: Es el proceso en que las consecuencias de las acciones pasadas son la base de las acciones futuras. Este tipo de aprendizaje suele resolver los problemas actuales y a corto plazo.
Aprendizaje complejo: Es la extensión natural del aprendizaje simple al considerar el efecto de las consecuencias de los modelos mentales que gobiernan las decisiones. Este tipo de aprendizaje establece el curso de solución de los problemas futuros.
A partir de este concepto de aprendizaje organizacional, Senge propone el concepto de organización inteligente u organización de rápido aprendizaje. Para él, la organización inteligente es aquella donde “la gente expande continuamente su aptitud para crear los resultados que desea, donde se cultivan nuevos y expansivos patrones de pensamiento, donde la aspiración colectiva queda en libertad, y donde la gente continuamente aprende a aprender en conjunto. Es decir es aquella que no solo puede adaptarse a los cambios, sino que a su vez construye sus propias capacidades para enfrentarse a la realidad y al futuro”.(Senge, 1992).

Las organizaciones sólo aprenden a través de individuos que aprenden. “El aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual”. (Senge.P, 1998).
Una organización inteligente sería aquella, en la que el enfoque de aprendizaje planteado se difunda ampliamente y su mayor potencialidad radique en su capacidad de aprender (Ver anexo # 2). Tal capacidad no estaría concentrada en algún componente particular de la organización, por el contrario, estaría distribuida a lo largo y ancho de su ser organizacional, esparcida en forma de entes individuales con capacidades de aprendizaje: los miembros de la organización. Las funciones de aprendizaje no pueden entenderse como propias de un sistema central inteligente, sino como producto de un sistema de inteligencia distribuida.

Huber (1991) asocia el aprendizaje organizativo con la adquisición de conocimientos por parte de alguna unidad componente de la organización y lo define como “el proceso a través del cual se confiere significado a la información…”. Luego añade, “en lo que concierne a la existencia del aprendizaje organizativo, asumamos que una organización aprende si alguna de sus unidades adquiere conocimiento que reconoce como potencialmente útil para la organización”. Huber entiende el aprendizaje organizativo como algo que trasciende el aprendizaje de los miembros integrantes de la organización. Lo que realmente busca el aprendizaje organizacional es encontrar el equilibrio, la brillantez y el talento individual, la innovación y el trabajo en grupo para llegar a la integración entre las diferentes funciones logrando la totalidad productiva.

“Las organizaciones tienen la facultad de aprender a través de los individuos que la conforman, por lo tanto, la formación y el desarrollo de las personas son un elemento fundamental en el andamiaje del aprendizaje organizacional. Sin excepción, los procesos de aprendizaje organizacional, se han dado como movimientos defensivos ante cambios al interior de las organizaciones motivados por variaciones de su entorno” (Huber, 1991; ).

Por su parte Swieringa y Wierdsma (1992) utilizan el término aprendizaje organizativo para referirse al cambio de comportamiento organizacional. El aprendizaje individual es una condición necesaria pero no suficiente para el organizacional. Se coincide con esta posición pues se considera que es necesario que se produzcan las interrelaciones entre los individuos, la sinergia que generan los grupos para que de esta forma se logre el aprendizaje a nivel grupal y organizacional. Según ellos, las organizaciones que aprenden no solo son capaces de aprender sino también de aprender a aprender, no solo pueden hacerse competentes, sino también mantenerse así. Son aquellas que tienen un alto potencial de aprendizaje y son capaces de impulsar su desarrollo, su evolución, y de ser preactivas. Esta capacidad está vinculada a su capacidad para incrementar su propia capacidad de aprendizaje, aspecto este que se comparte en la concepción de este trabajo.

Schein (1993) enfatiza la relación entre la capacidad de aprendizaje de la organización y el concepto y práctica del diálogo. El aprendizaje organizacional ocurre en la medida en que diferentes subculturas, se puedan comunicar por medio de ambientes psicológicamente seguros y de modelos mentales compartidos.

Daniel Kim (1993) plantea que “el aprendizaje se produce cuando sabemos algo nuevo y sabemos como trasladarlo a la acción”. Esto se aplica al aprendizaje organizativo, pues puede definirse como el incremento de la capacidad organizativa para emprender una acción eficaz.

Azúa, (1998) y Aramburu (2000) plantean el aprendizaje de la organización asociado al cambio del comportamiento organizativo y a la creación de una base de conocimiento mediante la cual se integran conocimientos, habilidades y actitudes para conseguir cambios o mejoras en la conducta. Por lo tanto el aprendizaje es una acción que toma el conocimiento como input y genera nuevo conocimiento.

Modelos para la gestión del aprendizaje en las organizaciones.
El modelo es un modo de explicación de la realidad. Es la realidad efectiva o supuesta que la teoría trata de explicar. Los modelos descritos en la literatura se clasifican de acuerdo a la tendencia que siguen, algunos buscan desarrollar el aprendizaje dentro de la organización, otros lo ven dentro de la gestión del conocimiento

Pedler, Boydell y Burgoyne (1991) de acuerdo a su definición de empresa que aprende en lugar de organización que aprende definieron un modelo en el que se ponen de manifiesto los denominados ciclos o bucles del aprendizaje: (Figura 3).


Figura: 3.
Modelo de Empresa que aprende
Fuente: Pedler, Boydell, y Burgoyne

Según el modelo propuesto por estos autores y de acuerdo con la idea de que el aprendizaje organizacional trasciende en una organización del individual al grupal, en el aprendizaje individual se integran las ideas y la acción y en el nivel colectivo se relacionan las políticas con las operaciones, además se interrelacionan los niveles individuales y colectivos. Las visiones que se generan en el ámbito de la organización son el resultado de las ideas de los individuos y las acciones y operaciones en el nivel colectivo son el resultado de la acción de los individuos de la organización. El modelo representa la interrelación de los denominados niveles del aprendizaje entre los niveles individuales y grupales; sin embargo, no plantea cómo se producen estas interrelaciones y cómo lograr que trascienda de un nivel al otro.

Deming (1995) presenta la construcción de conocimiento como un proceso secuencial e iterativo en el tiempo. En dicho mapa, los círculos muestran el Ciclo de Shewhart o Ciclo de Deming para el aprendizaje y el mejoramiento. Deming lo describe de la siguiente manera: "El Ciclo PHEA. Este ciclo (mostrado en la Figura 4) es un diagrama de flujo para el aprendizaje y para el mejoramiento de un producto o de un proceso.
Este ciclo se divide en 4 fases, la primera fase es planificar, la cual constituye la piedra angular del mismo.


Figura 4. Construcción secuencial del conocimiento
Fuente: Deming 1995

La etapa de planificación comienza con una selección entre varias sugerencias. El segundo paso es hacer, realizar la prueba, comparación o experimento, de preferencia en pequeña escala, de acuerdo al plan decidido, el paso 3 es estudiar los resultados, el paso 4 es actuar, adoptar el cambio, abandonarlo o recorrer de nuevo el ciclo, tal vez bajo distintas condiciones ambientales con materiales diferentes con otras personas o con distintas reglas.

Para adoptar el cambio o para abandonarlo se requiere predicción”. Deming reitera que el trabajo esencial de los gerentes es predecir, sus decisiones debieran estar siempre dirigidas hacia el futuro
Figura 5. Un diagrama de flujo para el aprendizaje y para el mejoramiento de un producto o de un proceso.

Las Figuras 4 y 5 constituyen la representación de cómo ocurre el aprendizaje. La cultura corporativa tiene una fuerte influencia sobre la velocidad de aprendizaje. Si se logra una apertura al cambio, se logra una observación del comportamiento de los procesos en el tiempo y avizorar, con incertidumbre decreciente, las tendencias hacia el futuro. Se puede llegar a niveles más profundos de percepción, a comenzar a establecer relaciones entre estructura y comportamiento dinámico en el tiempo, lo que facilita determinar dónde debe intervenirse gerencialmente para efectuar aquellos cambios estructurales que permitirán obtener mejores resultados en el futuro.

Se destaca en el año 1995 el modelo presentado por Nonaka Takeuchi, en el que se representa el proceso de creación del conocimiento a través de generación de conocimiento de dos espirales de contenido epistemológico (forma en que se accede al conocimiento) y ontológico (forma en que este conocimiento se relaciona con la realidad objetiva). Es un proceso de interacción entre conocimiento tácito y explicito que tiene naturaleza dinámica continua. Se constituye en una espiral permanente de transformación ontológica interna o conocimiento que sigue 4 fases las cuales se representan en la figura 6. Sin embargo, puede decirse que este ciclo de creación del conocimiento explica de forma muy general como ocurre el aprendizaje en la organización y deja a consideración de quien lo analice la interpretación de cada uno de los factores que pueden intervenir en este proceso.
Figura 6. Creación del conocimiento
Fuente: Nonaka y Takeuchi (1995)

Las implicaciones para el aprendizaje organizacional que surgen de las dimensiones de la creación de conocimiento de Nonaka y Takeuchi, (Empirismo), plantean que “para que el conocimiento individual se convierta en conocimiento organizacional se requieren que ciertas acciones eleven el nivel ontológico del conocimiento, al pasar de los individuos los grupos, y de los grupos a las organizaciones (Palacios Maldonado, 2000). Para que este conocimiento organizativo sea eficaz, es necesario que el capital humano de la organización reúna determinadas características que se sitúan en dos niveles: cultura y roles (Cepeda G 2003).
Otro modelo de aprendizaje organizacional es el planteado por la KPMG en 1998, en el cual se analiza el perfil de la organización, se interrelacionan los factores que condicionan el aprendizaje organizacional y los resultados que este produce, los elementos se representan como un sistema complejo donde se producen influencias en todos los sentidos (Figura 7).


Fig: 7. Interrelación de factores y resultados de aprendizaje organizacional
Fuente: KPMG (Tejedor y Aguirre, 1998).

Los factores que configuran la capacidad de aprender de una empresa han sido estructurados en los bloques siguientes atendiendo a su naturaleza:

1. Compromiso firme y consciente de toda la empresa, en especial de sus líderes, con el aprendizaje generativo continuo, consciente y a todos los niveles.

2. Comportamientos y mecanismos de aprendizaje a todos los niveles. La organización como ente no humano, solo puede aprender en la medida en que las personas y equipos que la conforman sean capaces de aprender y deseen hacerlo.

Para lograr que la organización aprenda, es necesario desarrollar mecanismos de creación, captación, almacenamiento, transmisión e interpretación del conocimiento, permitiendo el aprovechamiento y utilización del aprendizaje que se da en el nivel de las personas y de los equipos.

Los comportamientos, actitudes, habilidades, herramientas, mecanismos y sistemas de aprendizaje que considera el modelo son los siguientes:

§ La responsabilidad personal sobre el futuro o actitud preactiva de las personas, las personas con esta actitud asumen el protagonismo en su desarrollo y en la creación del futuro.

§ La habilidad para cuestionar los supuestos o modelos mentales que están detrás de nuestras formas de pensar y de hacer las cosas, como clave para eliminar el conocimiento obsoleto y abrirse a otras posibilidades.

§ El desarrollo de la creatividad a todos los niveles de la empresa y la práctica de la experimentación, son imprescindibles para generar nuevos conocimientos a nivel externo.

§ La capacidad de trabajo en equipo es uno de los ejes fundamentales del aprendizaje organizacional.

§ La capacidad de aprender de la experiencia a todos los niveles.

§ La generación de una memoria organizacional, que permita al conjunto de personas compartir las experiencias de la empresa e ir consolidando una historia común de la cual aprender. Convertir el conocimiento explicito en conocimiento implícito de las personas.

Los elementos que condicionan el aprendizaje de una organización son de acuerdo al modelo:

La cultura organizacional: determina como funciona una empresa, se refleja en las estrategias, estructuras y sistemas. Es la fuente invisible donde la visión adquiere su guía de acción.

Liderazgo: Es el proceso interpersonal mediante el cual los directivos tratan de influir en el comportamiento de sus colaboradores para que logren metas de trabajo prefijadas, este proceso ayuda a dirigir y movilizar personas, conocimientos, ideas e implica integrar a los individuos en un proyecto común, alineando sus necesidades con los objetivos de la organización.

Estrategia: Su principal objetivo es la articulación de una orientación futura para la empresa, posicionamiento de la organización con respecto a la competencia, los clientes, los cambios de tecnología y las inversiones.

Tecnología de la información: Es mediante esta que se tiene acceso al conocimiento, su captura y su transferencia.

Estructura organizativa: Da soporte a los anteriores elementos al especificar las interacciones entre los individuos y grupos dentro de la organización. La forma como se concibe la estructura de una organización, determina en alto grado la forma en que circulan los conocimientos dentro de ella y respecto a su entorno.

Este modelo explica cómo ocurre el proceso de aprendizaje organizacional a partir de la interrelación de un conjunto de factores internos, su interrelación con el entorno y el compromiso con una visión aprehendedora; sin embargo, no expresa la forma de interrelacionar estos elementos de forma que logren el incremento de la capacidad de aprendizaje de la organización.

La autora considera que aunque este modelo no logra la explicación real del fenómeno, si logra identificar un conjunto de variables condicionantes para el aprendizaje con las cuales concuerda y asume para el desarrollo de su investigación.

El modelo propuesto por M. Gereda & R. Zarama (1999) le posibilita a una organización observar su propio proceso de aprendizaje a la luz de sus creencias y valores, de modo que se asegure que la organización construya la capacidad de aprender y renovarse continuamente, de adaptarse al cambio del entorno y al manejo de la incertidumbre individual, organizacional y social. Esta posición que adopta el modelo es la que la autora comparte, pues es el fin que busca a criterio de la autora el aprendizaje organizacional. (Figura 8).

Fig: 8 Modelo de aprendizaje organizacional de segundo orden.
Fuente: M. Gereda & R. Zarama (2000)

El desarrollo del modelo, toma como punto de partida el aprendizaje individual (Roberto Zarama y Alfonso Reyes, 2000) que se presenta cuando se da el proceso circular que se muestra en la figura. El aprendizaje no es solo de individuos que aprenden, si no, que depende de la estructura de la organización, que por su patrón de comunicación hace que la empresa aprenda”. Se entiende por estructura el conjunto de recursos y personas, que con sus respectivos roles interactúan entre sí, conformando las conversaciones y constituyendo los relacionamientos* de la organización; de este modo para entender la estructura, es necesario entender los diferentes mecanismos de interacción que se forman en la organización.

Otro aspecto es la Identidad, es todo aquello que permite distinguir a la organización como singular y diferente de los demás de su clase, todo aquello que si desaparece afecta radicalmente al sistema. Está definida por las relaciones entre aquellas personas que estructuran la organización.

La complejidad está dada por el número de posibles distinciones que se hacen en una situación, de modo que la habilidad para tratarla efectivamente depende del buen balance que se haga entre la experiencia y la información.

Un discurso es una red de distinciones, proposiciones y reglas para construir y encadenar dichas distinciones y proposiciones, para construir historias con las cuales se da sentido a los acontecimientos de nuestra experiencia en un dominio particular. “Al observar diferente existe la posibilidad de actuar diferente”.

El modelo consta de cuatro ciclos concéntricos autoreferenciales, en el que se articulan diferentes actos que retornan y se convierte en una acción generativa que permite una observación continua de su aprendizaje.

El primer ciclo, llamado Proceso de estructuración, determina la identidad, complejidad, el discurso organizacional y la estructura de la organización.

El segundo ciclo, llamado Competencias de construcción, muestra como las organizaciones desarrollan las capacidades para darle forma a este proceso de estructuración. Se analizan las relaciones, se establecen canales de comunicación efectivos y se abren posibilidades que permiten dar sentido a las reglas de la organización.

El tercer ciclo, llamado Conocimiento del conocimiento, muestra el proceso de generación de conocimiento de los indicios que afectan la razón.

El cuarto ciclo, Herramientas de Aprendizaje proporciona las herramientas adecuadas para lograr construir aprendizaje de segundo orden en la organización.

Los ciclos se encuentran conectados entre si. Con las herramientas de aprendizaje se identifica el sistema, su propósito y se coloca a todos sus actores e intervinientes bajo el mismo esquema. Se empieza a crear el ambiente propicio para que la organización observe su propio proceso de aprendizaje, lo cual abre el espacio para empezar a desarrollar las capacidades o competencias necesarias para hacer y observar los procesos de construcción de distinciones, de adscripción de significado a las reglas, del estado de las relaciones, relacionamientos y de las conversaciones existentes en la organización. Las habilidades al interactuar conjuntamente, permiten efectividad en el manejo de la complejidad de la organización, ya que se comienzan a hacer nuevas distinciones en el sistema, lo que corresponde a un esfuerzo por incrementar su variedad.

De igual forma, se busca que la organización pueda crear y desarrollar las capacidades necesarias para adquirir conocimiento y estructurar la organización, de manera que pueda observar objetivamente su propio proceso de aprendizaje.

Este ciclo actúa de manera conjunta y recíproca con sus “vecinos”. El ciclo de conocimiento del conocimiento, permite que la organización cuente con el conocimiento necesario para la generación de respuestas eficientes. Al mismo tiempo, interactúan con el primer ciclo, permitiéndole estar en capacidad de estructurar las distinciones correspondientes e incorporarlas en estructuras recursivas, de modo que logra construir un sistema de alta variedad que maneja efectivamente su complejidad y alcanza equilibrio entre su identidad en uso y la identidad expuesta por la organización.

Este modelo resulta muy explicativo en su concepción de la organización como sujeto y objeto del aprendizaje organizacional, enuncia de manera explícita todos aquellos elementos que a juicio de los autores intervienen en el aprendizaje y explica la concatenación necesaria entre ellos para lograr el aprendizaje (Milian, 2004). Resulta un modelo importante por los elementos teóricos y relacionales que aporta, se coincide con los autores en cuanto a la determinación de dichos factores y la influencia de lo individual en lo grupal. Aunque muy completo en cuanto a sus elementos no tiene en cuenta la relación con el entorno, pues la complejidad a la que hace alusión solo la refiere a lo interno de la organización, además desde el punto de vista semántico sus interrelaciones se tornan muy complejas para su estudio.

El análisis crítico de los modelos (Ver cuadro comparativo resumen en el anexo # 3) se realiza a partir de variables concretas como son: Interrelación con el entorno, análisis interno de la organización, principales resultados que propone, interrelación de los elementos que conforman el modelo, análisis de la capacidad de aprendizaje y forma en que se evalúa el aprendizaje dentro del modelo

Como regularidades de este análisis se determinó que solo uno de ellos tuvo en cuenta el entorno a la hora de representar el aprendizaje organizacional (modelo de la KPMG), el resto se limitó a analizar el aprendizaje como un fenómeno que solo ocurre en el interior de la organización y no describe como este aprendizaje que se produce internamente puede tener sus efectos en el entorno.

En cuanto al análisis interno de la organización dos de estos modelos incluyen solamente a los individuos y a los grupos de personas, y enfatizan en la socialización del conocimiento que ocurre en los individuos y grupos dentro de la organización,(modelo de Nonaka y el de Peddler and Boydell); los otros por su parte identifican un conjunto de factores internos de la organización que influyen en el aprendizaje como son la cultura organizacional, la estrategia, la identidad, la estructura, la gestión de las personas y el sistema de información y comunicación, la complejidad, el liderazgo, la visión aprehendedora, el perfil de la organización y el discurso organizacional.

De igual forma en solo dos de estos modelos se especifican como ocurren las interacciones entre los elementos que influyen en el aprendizaje y es en estos casos en los que se habla de la capacidad de aprendizaje y capacidad de autoaprendizaje respectivamente de la organización. Sin embargo, en ninguno de estos se plantea como llegar a determinar si existe o no esta capacidad o en que medida pudiera medirse o determinarse un rango para la misma, lo cual permitiría evaluar si esta capacidad disminuye o aumenta dentro de la organización (Milian, 2004).

Como principales deficiencias al analizarlos de forma independiente Peddler and Boydell no explica cómo ocurre el proceso, qué factores pueden intervenir en el mismo ni los posibles resultados, no toma en cuenta el entorno, ni explica como crear en el plano interno una capacidad de aprendizaje. Nonaka y Takeuchi se limitan a realizar una interpretación general, no definen variables que pueden accionar en el aprendizaje organizacional, no toma en cuenta el entorno y de igual forma no explican como pudiera determinarse si hay creación de conocimientos o capacidad de aprendizaje.

Deming utiliza el aprendizaje solamente centrado en el producto o proceso y no tiene en cuenta la relación con el resto de los elementos de la organización, no lo considera como un proceso que atraviesa cada una de los subsistemas organizacionales. KPMG, tiene entre sus aportes la definición de variables que condicionan el aprendizaje, las cuales se comparten por la autora de este trabajo, sin embargo, no explica como se interrelacionan estas y aunque utiliza el término capacidad de aprendizaje no explica sobre que base esta puede incrementarse o disminuir. El modelo de Zarama no tiene en cuenta el entorno, y su análisis e implementación se tornan demasiado complejos (Milian, 2004).

Sin embargo ninguno de los modelos antes explicados se ajusta a las condiciones de la sociedad cubana, por lo que en sentido general, se considera necesario desarrollar un modelo que desde el punto de vista conceptual permita explicar y fomentar el proceso del aprendizaje organizacional en las condiciones que se desenvuelven las entidades cubanas. Esta concepción debe realizarse en el plano epistemológico, ontológico y metodológico y debe conducir a la identificación de factores o variables que influyan desde el punto de vista organizacional en el mismo, a la toma de conciencia del papel del entorno, coadyuve a la determinación de cómo ocurre el proceso, cómo las organizaciones incrementan o disminuyen su capacidad de aprendizaje, así como el papel que juega el conocimiento que poseen las personas dentro de la organización y la dispersión que este pueda lograr.

Este modelo debe estar ajustado al paradigma de desarrollo de la sociedad cubana actual en el cual no solo se busca la eficiencia y competitividad de las empresas sino que se complementa con el enfoque de la sostenibilidad y con la visión constructivista del mundo donde el hombre es el centro del contexto en el que se desarrolla la organización. Por tanto, a criterio de la autora el aprendizaje organizacional debe analizarse como proceso que ocurre dentro de las organizaciones y que busca una mejor adaptación a los cambios y un mejor desempeño de la organización a partir de la creación de sus propias capacidades intrínsecas pero además debe analizarse como el proceso que busca un fortalecimiento del hombre como ser social.

El aprendizaje organizacional. Su papel en el desarrollo organizacional.
El Desarrollo Organizacional se ha constituido en el instrumento por excelencia para el cambio, en busca del logro de una mayor eficiencia organizacional,. Beckhard (1969) en Aguado (2000) define el Desarrollo Organizacional como “un esfuerzo planeado que abarca toda la organización, administrado desde arriba, para aumentar la eficiencia y la salud de las organizaciones, a través de inversiones planeadas en los procesos organizacionales, usando conocimientos de las ciencias del comportamiento."

Este concepto analiza el desarrollo como las acciones que realiza la organización a partir del comportamiento de los individuos para promover la adaptación a los cambios, elevar su desempeño y conseguir las mejores prácticas y los mejores resultados. A criterio de la autora, este es el concepto que mejor se ajusta a las necesidades del presente trabajo, pues en el mismo se incluye el aprendizaje organizacional como un proceso que ocurre en las organizaciones y que tributa a su desarrollo y mejor desempeño. (Milian, 2004).

Una base importante del desarrollo organizacional lo constituyen las estructuras paralelas de aprendizaje, estructuras organizacionales creadas especialmente y desarrolladas para planificar y guiar los programas del cambio, Las estructuras paralelas son un vehículo para aprender cómo cambiar al sistema y después guiar el proceso de cambio.

La organización está llamada a promover un aprendizaje adaptativo y al mismo tiempo un aprendizaje generativo. El primero busca que la organización se adapte a la realidad actual. El segundo mira a la organización como un ente en el cual debe emerger la tensión creativa para alcanzar la visión, adoptando una estrategia para cambiar la realidad. En todo caso el proceso de aprendizaje concibe a la organización como una realidad darwiniana. (Rivas, 2002).

En la actualidad, la mayoría de las organizaciones se desempeñan en lo que se ha llamado apren­dizaje de un solo ciclo. Cuando se encuentran errores, el proceso de corrección confía en las rutinas pasadas y las políticas actuales. En contraste, las organizacio­nes de rápido aprendizaje utilizan el aprendizaje de doble ciclo. Cuando se encuentra un error, se corrige de manera tal que implica la modificación de los objetivos, políticas y rutinas estándar de la organización. Al igual que el cambio de segundo nivel, el aprendizaje de doble ciclo desafía los supuestos y normas profundamente arraigados dentro de una organización. En esta forma, proporciona oportunidades para alcanzar soluciones radicalmente diferen­tes a los problemas y saltos impresionantes en el mejoramiento.

Las organizaciones de aprendizaje utilizan conceptos previos de Comportamiento Organizacional como, cultura organizacional, la organización sin fronteras, el conflicto funcio­nal y el liderazgo transformacional. Las organizaciones de aprendizaje también se caracterizan por una cultura que valora la asunción de riesgos, la franqueza y el crecimiento.

Una organización de aprendizaje apoya la importancia de los desacuerdos, la crítica constructiva y otras formas de conflicto funcional. Y se necesita el lideraz­go transformacional para implantar la visión compartida en una organización de aprendizaje.(Senge, 2005).

El tipo de organización y la estructura para el aprendizaje están relacionadas, conforme a la tabla # 1( Poel Rob F.Van Der Krog, 2003, citado por González, 2005).

Tabla # 1. Interrelación entre la estructura organizacional y el tipo de organización de aprendizaje
Fuente: Poel Rob, F. Van Der Krog, (2003) citado por González, 2005

El aprendizaje es uno de los mayores retos y exigencias que se plantea el desarrollo y la adaptación de las organizaciones a lo largo de toda la vida. Orientarse hacia una organización de aprendizaje es lograr un cambio radical a través del aumento de las capacidades de las personas para tomar decisiones efectivas y solucionar problemas, fomento del pensamiento reflexivo y crítico, y transformación de la innovación en una estrategia básica de permanencia y crecimiento organizacional.

El aprendizaje organizacional se convierte en una herramienta que utiliza el desarrollo organizacional para llevar a cabo los procesos de cambio, la adaptación al entorno y el logro de una ventaja competitiva para la organización y a su vez en el proceso encargado de crear organizaciones de rápido aprendizaje u organizaciones que aprenden.

Desde esta concepción, en este enfoque el aprendizaje no solo representa la adquisición de nueva información y habilidades sino fundamentalmente, una actividad social que se expresa en las organizaciones, que permiten recoger e integrar distintas experiencias, conocimientos habilidades y destrezas en torno a una comunidad, donde unos aprenden de otros y todos trabajan por un fin común.

El aprendizaje organizacional en Cuba.
En Cuba se le atribuye especial importancia al estudio del aprendizaje en cualquier esfera pues la educación e instrucción del pueblo cubano ha sido una de las máximas prioridades llevadas a cabo en el país. A su vez ha existido una creciente preocupación por el mejoramiento de la eficiencia y el desempeño de las organizaciones a partir del mejor aprovechamiento de los recursos ya sean materiales, financieros o humanos. Varios han sido los autores cubanos que abordan el tema del aprendizaje organizacional en Cuba, y tal importancia le ha brindado el estado cubano que ha llegado a institucionalizar el estudio del aprendizaje organizacional, la gestión del conocimiento y la gestión de la información.

En relación al tema objeto de estudio se destaca la propuesta metodológica realizada por Israel Nuñez (2002), AMIGA, la cual busca introducir gradualmente la gestión del aprendizaje en la organización y garantizar las ventajas competitivas del capital intelectual y el mejoramiento continuo. La metodología permite identificar en forma dinámica y permanente las necesidades de formación e información (y los recursos disponibles para su satisfacción) en los tres niveles principales de análisis de la organización o comunidad (el general, el de los grupos o redes formales o informales de comunicación, y el de las personas) así como las estrategias y formas fundamentales para su transformación en el sentido del mejoramiento continuo o la innovación tecnológica. Esta metodología estudia el aprendizaje desde la perspectiva de la gestión de la información y el conocimiento.

Armando Cuesta Santos (2001) realiza varios estudios sobre el tema y propone cómo determinar si la organización aprende o no mediante técnicas como el cuestionario y el procesamiento estadístico. Con anterioridad Sergio Gómez publicó algunas reflexiones sobre el aprendizaje organizacional fundamentalmente en la esfera pedagógica (1999) y con posterioridad vinculado al cambio organizacional (2003).

Con mayor actualidad se hace alusión a los estudios de Gloria Ponjuán (2002) quien ha abordado el tema del aprendizaje organizacional desde la perspectiva de la gestión del conocimiento y la gestión de la información y quien se ha citado con anterioridad en este capítulo y a otros autores como Humberto Blanco (2006) quien ha abordado el tema del aprendizaje desde una concepción sistémica.

Linares Borrell (2003) realiza un análisis del tema a partir de la planificación estratégica, como esta se convierte en un proceso de aprendizaje continuo para las organizaciones.

Muchos han sido los autores cubanos que han abordado el tema del aprendizaje desde diferentes perspectivas; sin embargo, en su gran mayoría lo han abordado desde la perspectiva pedagógica, el aprendizaje como un fenómeno pedagógico el que ocurre dentro de un ambiente educativo y bajo ciertos patrones de conducta. En otros casos se ha vinculado a la gestión de la información y a la gestión del conocimiento y no en el aprendizaje como un proceso que busca la creación de capacidades conceptuales, metodológicas y contextuales para la organización, lo que tributa a su desarrollo y a una mejora en la gestión organizacional.

Fundamentos para la gestión del aprendizaje organizacional en Cuba.
La Gestión del Aprendizaje en las condiciones cubanas persigue un objetivo fundamental y es lograr el incremento de la capacidad de aprendizaje en las organizaciones y por lo tanto su forma de adaptación al cambio. Para lograr esto hace necesario establecer fundamentos de carácter teórico y metodológico que rijan el funcionamiento y conformación de esta nueva teoría. Estos fundamentos son:
Se parte de considerar la práctica social como punto de partida, la representación entre el hombre y la sociedad en un proceso histórico concreto.

Se considera el contexto social y cultural en que se desarrolla el proceso de aprendizaje organizacional.

Se considera la organización como un sistema social abierto que tiene constantes transacciones con su entorno, mantiene su propia identidad y está compuesto de subsistemas que actúan de modo interrelacionado, considera que esta es un fenómeno artificial diseñado por el hombre.

Se asume el aprendizaje desde una perspectiva sistémica, flexible y dinámica que permite interpretarse como un proceso que interviene en cada una de las esferas de actuación de la organización y que tributa al desarrollo de la misma.

Adquiere carácter interdisciplinario al combinar varias disciplinas en su articulación.

La teoría matemática resulta coherente en la implantación y argumentación del fenómeno y aunque no es exhaustiva para aplicar a todos los aspectos del aprendizaje resulta muy factible su utilización.

Las explicaciones psicológicas y sociológicas aportan postulados que son de gran utilidad para la concepción teórico- metodológico del fenómeno objeto de estudio.

A partir de estos fundamentos trazados se establecen las condiciones para potenciar el proceso de aprendizaje. Se entiende como condiciones para el aprendizaje aquellas variables que influyen directamente en el fenómeno y cuya influencia es determinante para el mismo.

Estas variables son se obtienen a partir del estudio bibliográfico realizado, específicamente de los modelos que representan el proceso de aprendizaje organizacional. Estas son: el liderazgo, la cultura organizacional, la estrategia y el sistema de información y comunicación. Se determinan además cuales son sus características fundamentales para comenzar a desarrollar acciones que propicien el desarrollo del aprendizaje organizacional.

En las organizaciones cubanas se hace necesario además determinar donde se encuentra el conocimiento significativo para la misma y de que manera este puede contribuir al fortalecimiento de las capacidades de las organizaciones. Son estos elementos descritos: las condiciones para el aprendizaje referidas al análisis de las cuatro variables descritas anteriormente; el mapa de conocimiento y las competencias esenciales los que determinan el grado de dispersión del conocimiento y los que conducen a elevar o disminuir la capacidad de aprendizaje de la organización.

Resulta necesario para el estudio del aprendizaje organizacional adaptado a las condiciones cubanas definir cada una de las categorías antes mencionadas según el criterio de la autora. Cuando se habla de grado de dispersión del conocimiento se refiere al nivel de conocimiento que puede ser diseminado entre los miembros de la organización y que resulta necesario para el desempeño eficiente de la misma (Milian, 2006) y en cuanto al término capacidad de aprendizaje esta se entiende como la interrelación entre los conocimientos, habilidades y valores de la organización que le permite llevar a cabo su gestión, asimilar los cambios y renovarse a si misma sistemáticamente. (Milian 2006).

Como elemento esencial para potenciar procesos de aprendizaje en el marco de la sociedad cubana se establece el aprendizaje colaborativo, el cual se corresponde con los valores que promueve el proyecto social. Este tipo de aprendizaje es la base del aprendizaje organizacional, es más que una forma de aprender, una filosofía.

Es posible encontrar diversas definiciones de aprendizaje colaborativo, pero una característica que todos comparten es que el aprendizaje tiene lugar a través de la interacción en un contexto social. Este tipo de aprendizaje tiene como premisa llegar al consenso a través de la cooperación entre los miembros del grupo y la actividad directa de cada uno de los miembros, la voluntad de hacer. El aprendizaje colaborativo es en primera instancia "aprendizaje activo" que se desarrolla en una colectividad no competitiva, en la cual todos los miembros del grupo contribuyen al aprendizaje de todos y colaboran en la construcción del conocimiento.

La sociedad cubana potencia cada vez más al individuo como ser social que interactúa con otros entes del entorno, que enriquece cada vez más su formación técnica- profesional, su acervo cultural y tributa de manera creadora al desarrollo del país no solo a través de su aporte a la sociedad sino mediante la exportación de sus conocimientos y habilidades, necesita organizaciones que sean capaces de potenciar este proyecto social, que consideren al individuo como el principal ente que le añade valor a sus procesos mediante una renovación sistémica de sus conocimientos, es decir de su capacidad de adaptarse a los cambios, de su capacidad de aprender. (Milian, 2004).

Consideraciones generales
El aprendizaje organizacional es el proceso de asimilación de nuevas experiencias que le permite a la organización su renovación sistémica, es un proceso que está sujeto a los cambios del entorno por lo que busca la mejor forma de adaptarse y una mayor capacidad de reacción ante los mismos.

Para lograr efectividad en el proceso de aprendizaje diferentes autores han representado su visión del fenómeno a través de diversos modelos destacándose en estos la interdependencia de niveles de aprendizaje; interacción de conocimientos; factores condicionantes y su interrelación con los resultados; ciclos que se conectan, articulan diferentes actos y fases que interactúan con los ciclos. Sin embargo, ninguno de los modelos descritos se ajusta a las condiciones de desarrollo de la sociedad cubana actual por lo que se hace necesario describir el proceso desde la perspectiva de la sociedad cubana y de sus necesidades.

Muchos han sido los autores que en Cuba han abordado el tema del aprendizaje, en su gran mayoría lo han hecho desde la perspectiva pedagógica, otros lo han abordado desde la gestión de la información, sin embargo aún queda mucho por investigar en este campo desde la perspectiva de la dirección.

Bibliografía
- Aguado, R J. (2000). Definiciones de DO. http://pp.terra.com.mx/ (febrero/ 2004)
- Aramburu Goya, Nekane (2000). Un estudio del aprendizaje organizativo desde la perspectiva del cambio: Implicaciones estratégicas y organizativas. Extracto de Tesis Doctoral. Universidad de Deusto. San Sebastián.
- Argyris, C & Schon, D. (1978). Organizational learning, A theory of action approach, New York: Adisson Wesley.
- Azúa Sabin & col. (2001). Homo faber, homo sapiens. La gestión del capital intelectual. Ediciones del bronce. Editorial Planeta, S. A.
- Beckhard, R. (2003). La misión del desarrollo organizacional es y seguirá siendo en el futuro – la administración del cambio. http://www.monografias.com/ (enero/ 2004)
- Cepeda G (2003): Gestión del conocimiento, capacidades diferenciales y ventaja competitiva: Análisis de sus relaciones
- Choo, Chu Wei. (1998). La organización inteligente. El empleo de la información para dar significado, crear conocimiento y tomar decisiones.
- Cuesta Santos, Armando. (2001). La Organización que Aprende. Gestión de Recursos Humanos. Folleto. Centro Coordinador de Estudios de Dirección. La Habana
- Davenport, Thomas;. Prusak, Larry. (2001). Conocimiento en acción: Cómo las organizaciones manejan lo que saben. Buenos Aires. Pearson Educación.
- Gereda, M & Zarama, R. (2000). Diseño de un modelo de aprendizaje organizacional de segundo orden. http://www.empleados.uniandes.edu.co/ (diciembre/2003)
- Gómez Castanedo, Sergio. (2003). El aprendizaje organizacional y el capital intelectual. Folletos Gerenciales. Vol 1. CCED. MES. La Habana. Cuba
- Gore, Ernesto. (2006). Capacitación y Aprendizaje Organizacional. http://www.adca.org.ar/articulos/06. (diciembre 2006).
- Guizar Montúfar, R. (2005). Desarrollo Organizacional. 2da Edición. Mc Graw Hill.
- Huber, G. P. (1991: 88-115) "Organizational learning: the contribuiting processes and the literatures", Organization Science, vol. 2, No. 1.(1996: 821-32) "Organizational learning a guide for executives in technology critical organizations", International Journal of Technology Management, vol 11, No 7/8.
- Kim, D. H. (1993) "The link between individual and organizational learning", Sloan Management Review, Fall, vol. 35, No 1.
- Milian Díaz, Aylén. (2004). Modelo para el desarrollo del aprendizaje organizacional. Artículo publicado en las Memorias de la IV Intenrational Conference on Applied Enterprise Science. Santa Clara.
- Milian Díaz, Aylén. (2004). Modelo para potenciar el Aprendizaje Organizacional en la EMPROY Villa Clara. Tesis en opción al grado académico de Master en Dirección. Santa Clara.
- Milian Díaz, Aylén. (2006). El Aprendizaje Organizacional en Cuba: Un modelo para su aplicación. Artículo publicado en el V Congreso Internacional de Gestión Empresarial y Administración Pública. La Habana
- Nonaka & Takeuchi (1995). Proceso de creación del conocimiento. http://www.gestiondelconocimiento.com/ . (Junio/2003)
- Núñez, Israel Adrián (2002). Gestión del conocimiento. Serie Gerencia en Ciencia e Innovación. IBERGECYT. La Habana.
- Palacios Maldonado, M. (2000). Aprendizaje Organizacional. Conceptos, Proceso y Estrategias. Hitos de Ciencias Económico Administrativas mayo - agosto
- Robbins, Stephen. (1993). Comportamiento Organizacional.
- Senge, Peter. (1992): The fifth Discipline. Doubleday. Nueva York (Versión en castellano: La Quinta Disciplina. Ed. Granica, S. A.. Barcelona. (1992)
- Swieringa, J. y Wierdsma, A. (1992) Becoming a learning organisation: beyond the learning curve, London, Addison Wesley.

Anexos
Anexo # 1. Algunos hechos más significativos en el Aprendizaje Organizacional.

1938 – En su libro Experiencia y Educación, John Dewey publica el concepto de aprendizaje experimental como un ciclo de actividad creciente.

1940s – Las conferencias Macy, representando a Margaret Mead, Gregory Bateson y Lawrence Kubie, presentan el pensamiento de sistemas a un grupo multidisciplinario.

1940s – El Psicólogo escocés Kenneth Craig acuña el término “modelos mentales” el cual mas adelante llega a MIT a través de Marvin Minsky y Seymour Papert.

1946 - Kurt Lewin, teórico fundador del National Training Laboratories, propone la idea de una “tensión creativa” entre la visión personal y un sentido de la realidad

1960– Douglas McGregor publica The Human Side of Enterprise (El lado humano de la empresa)

1961 - Jay Forrester publica Industrial Dynamics. Este libro es la primera aplicación de la dinámica de sistemas a los negocios, describe la turbulencia dentro de una típica cadena de valor industrial.

1979 – El consultor Charlie Kiefer, el estudiante de Forrester Peter Senge, y el investigador Robert Fritz diseñan el seminario Liderazgo y Maestría y se imparte por primera vez.

1984 to 1985 – Pierre Wack, de Royal Dutch/Shell, escribe dos artículos sobre la planificación de escenarios como una actividad de aprendizaje durante un curso de verano en Harvard Business School.

1989 – Se crea el Centro de Aprendizaje Organizacional en MIT, con Senge como director y con Ed Schein, Chris Argyris, Arie de Geus, Ray Stata, y Bill O'Brien como principales asesores.

1990 – Se publica La Quinta Disciplina. El libro plantea varias influencias: dinámica de sistemas, dominio personal, modelos mentales, visión compartida y aprendizaje en equipo.

1994 – Se publica el libro de la quinta disciplina. Sus autores incluyen Charlotte Roberts, Rick Ross, Bryan Smith, y Art Kleiner (quien funge como director editorial ).

1995 – El Centro de Aprendizaje Organizacional comienza un proceso de dos años de construcción de un consorcio llamado la Sociedad para el Aprendizaje Organizacional.

1997 – Se forma la Sociedad para el Aprendizaje Organizacional.

1999 – Se publica The Dance of Change (La danza del Cambio) el Segundo libro en la serien de folletos de La Quinta Disciplina.

2000 – Se publica Schools that Learn, (Escuelas que aprenden) el tercer libro de la serie de La Quinta Disciplina

Anexo # 2. Tendencias del Aprendizaje Organizacional


Anexo # 3. Análisis crítico de los modelos para el Aprendizaje Organizacional.



Autor:
Msc. Aylén Milian Díaz.
Centro de Estudios de Dirección Empresarial. Universidad Central “Marta Abreu” de las Villas. aylenmd@fce.uclv.edu.cu
Profesora del Centro de Estudios de Dirección desde el año 1999. Diploma en Gerencia empresarial y Master en Dirección. Consultora de Empresas en el territorio y coordinadora de proyectos vinculados a la gestión del conocimiento y el desarrollo organizacional.
Marzo/ 2007

* Este es el término que utilizan los autores para explicar los vínculos que se establecen en la organización.
Los artículos publicados en este blog son responsabilidad de los autores citados en los mismos. El fin de este blog es la difusión y re publicación de los artículos y no comprometen en ningún momento la responsabilidad del creador del blog.


Debo aclarar que el presente blog es de re-difusión de artículos ya publicados en la web. Simplemente los recopilo, selecciono los mejores y los publico acá, para el disfrute de mis colegas y los internautas incautos. Es por esto que cada artículo está debidamente referenciado y en caso de querer ampliar la información deberás remitirte a la fuente.